Clasificaciones existentes

En Chile existe un gran trabajo previo de clasificación desarrollado por organismos públicos y académicos. Así por ejemplo, existen clasificaciones de especies amenazadas realizadas en el marco de la Ley de Caza y en los Libros Rojos de CONAF, además de otras publicadas en diversas revistas científicas.

El nuevo Reglamento contempla una clasificación basada en información y criterios precisos, lo que implica un gran desafío debido a la necesidad de contar con información sobre lo que ocurre con las especies.