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(22/diciembre/2004).- Con la presencia del Presidente de la República, Ricardo Lagos, se oficializó en la III Región de Atacama la creación del Área Marino Costera Protegida "Punta Morro-Río Copiapó", que es la segunda área de este tipo creada por el actual Gobierno a lo largo del país.
La actividad de lanzamiento, que incluyó un recorrido por la zona protegida y una actividad con la comunidad en la ciudad de Caldera, contó además con la presencia del Ministro Secretario General de la Presidencia, Eduardo Dockendorff, la Directora Ejecutiva de Conama, Paulina Saball, el Intendente Regional de Atacama, Rodrigo Rojas y otras autoridades regionales.
El área, que se ubica entre Punta Morro por el norte y la ribera sur de la Desembocadura del Río Copiapó, contempla superficies de terrenos de playa de la Isla Chata Chica e Isla Grande, con un total de 3.839 hectáreas marinas y terrestres.
Las autoridades explicaron que esta declaración se enmarca en el gran objetivo planteado en el Plan de Acción de la Estrategia de Biodiversidad anunciado este año, que apunta a garantizar la conservación y uso sustentable de nuestro patrimonio natural. Precisamente una de las principales metas es que para el 2010 al menos el 10% de la superficie de los ecosistemas más relevantes del país tenga alguna protección oficial, y entre sus características más novedosas está el que aborda la protección tanto de ecosistemas terrestres como marinos.
El Área Marino Costera Protegida "Punta Morro-Río Copiapó" es la segunda de las tres que se implementarán durante el Gobierno del Presidente Lagos, administración que ha desarrollado estos innovadores instrumentos de protección por primera vez en la historia del país. La primera fue creada el año pasado en la Región de Magallanes, en una zona caracterizada por la presencia de ballenas jorobadas, mientras que en los próximos meses se concretará la tercera de éstas en el sector de Bahía Mansa (X Región).
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En un esfuerzo por contribuir concreta y efectivamente al desarrollo sustentable del país, que implique la protección y preservación de los ecosistemas frágiles, vulnerables o de valor natural único y cuya existencia se encuentra amenazada, el Gobierno ha definido como prioritario la necesidad de establecer áreas bajo protección. El objetivo central es regular toda actividad que pueda causar efectos adversos sobre el ecosistema, fauna y flora así como su hábitat y a la vez, promover actividades económicas de bajo impacto ambiental que permitan dar sustentabilidad a las actividades de conservación, investigación, educación y recreación a desarrollar en el área, como por ejemplo el turismo de naturaleza.
Así es como en las tres regiones en que se localizan las áreas, existe un trabajo mancomunado de las autoridades regionales con actores privados y de la sociedad civil, con el fin de aunar criterios y estrategias comunes, que permitan crear las bases para una efectiva gestión y administración de las áreas.
La zona "Punta Morro-Río Copiapó" incluye numerosos y variados ecosistemas marinos de importancia para la conservación y la preservación de la biodiversidad. En este contexto destacan el ecosistema de la Isla Grande (donde habitan aves consideradas en categoría "vulnerable"), los humedales de la desembocadura del río Copiapó, y la abundante diversidad submarina, además de la gran cantidad de fósiles de mamíferos acuáticos existentes en el sector.
Este sector es representativo de una de las áreas biogeográficas que existen en Chile. Además presenta un conjunto de aptitudes entre las que se cuenta la ausencia de fuentes contaminantes. También contiene uno de los pocos hábitats costeros característicos de afloramientos de aguas de la corriente de Humboldt, que permiten el desarrollo de una rica biodiversidad marina y que corresponde a un fenómeno cuya ocurrencia se da sólo en cuatro lugares en el mundo
Las autoridades resaltaron que la protección de este espacio marino, donde ya existe un uso del patrimonio natural por parte de los pescadores, sólo es sostenible si se benefician con ello los actuales usuarios. Precisamente, la protección de este espacio permitirá desencadenar una serie de acciones que promuevan el turismo sustentable en la zona, transformándose en una alternativa a la extracción de especies marinas.
Un aspecto relevante de esta nueva área protegida es que su creación apunta también a conectar la conservación de espacios terrestres con espacios marinos, considerando que en la parte terrestre hay una preocupación por proteger el desierto costero con sus fenómenos de floración, los humedales cercanos a la desembocadura del Río Copiapó y las islas.
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