El calentamiento del sistema climático es inequívoco, tal y como evidencian ahora las observaciones de los incrementos en las temperaturas medias del aire y los océanos, derretimiento generalizado del hielo y nieve y el incremento medio global del mar.
Estas actividades han aumentado el volumen de "gases de efecto invernadero" en la atmósfera, sobre todo de dióxido de carbono, metano y óxido nitroso. Una capa "más gruesa" de gases de efecto invernadero retiene aún más los rayos infrarrojos y hace subir las temperaturas.
Según el último informe del IPCC, las emisiones mundiales de GEI por efecto de actividades humanas han aumentado, desde la era preindustrial, en un 70% entre 1970 y 2004. Para enfrentarlo, existen medidas que dependen en gran parte de la existencia de espíritu de equipo y voluntad política, y corresponden a los países. También existen medidas a nivel personal con las que todos podemos colaborar.