En una ceremonia, efectuada el 19 de abril recién pasado y dedicada a esta especie en la Plaza de Armas, el destacado médico y ecologista, recibió el Título Honorífico de "Caballero de la Palma Chilena" en su grado máximo de "Gran Caballero", principal emblema de la fundación encargada de proteger la Palma Chilena del peligro de extinción. Su aporte incluye las investigaciones para comprobar la existencia de esta Palma en Rapa Nui hasta 500 años, la campaña internacional "adopte una palma" para salvar la especie y haber traído una técnica para extraer su miel sin necesidad de talarla.
La palma más longeva del mundo y una de las dos más australes, admirada por su belleza y magnificencia en los principales jardines botánicos de Europa, la Palma Chilena o Jubaea Chilensis es una de las reliquias de nuestra vegetación autóctona. La Palma Chilena, junto a la Araucaria y el Alerce, puede superar los mil e incluso dos mil años de vida. Una belleza que admira a artistas y naturalistas y que se da sólo en nuestro país.
El Dr. Juan Grau -ganador del Premio Mundial de Medioambiente Global 500 de las Naciones Unidas en 1987 y del Premio Nacional del Medio Ambiente el año 2000-, comenzó a los 20 años con su trabajo por rescatar a las Palmas Chilenas, durante una excursión a Ocoa, uno de los dos palmares más importantes existentes. El palmar se encontraba lleno de los enormes troncos botados en el suelo: palmas muertas, taladas para extraer su dulce néctar. Entonces se propuso trabajar para evitarlo y en las últimas décadas se ha convertido en uno de los principales defensores de esta especie.
 | De izquierda a derecha se encuentra primero el doctor Juan Grau, recibiendo la distinción.
(Foto: Fundación para la Recuperación y Fomento de la Palma Chilena) |
Desde entonces la labor de este médico alergista dedicado a la ecología, ha sido múltiple: participó en la estructuración de las dos mayores reservas de Jubaea chilensis del país en Ocoa y Cocalán; desde 1987 comenzó las investigaciones científicas tendientes a comprobar que la presencia de palmas chilenas en Isla de Pascua -extinta ya hace 500 años- a través de muestras de pólenes encontrados en la isla, coquitos fosilizados y algunos dibujos realizados por los isleños de la época, además planteó la teoría de que sus troncos fueron utilizados para el transporte de los moais.
En 1996 fue nombrado presidente honorario de la Campaña Europea de Protección de la Palma Chilena que tenía como lema "adopte un gigante"; el año siguiente viajó a Islas Canarias de donde trajo la técnica para extraer miel de las palmas sin necesidad de matarlas (proceso que está comenzando a utilizarse en Chile en forma experimental); además es miembro de la International Palm Society y director honorario de la Asociación de Amantes de las Palmeras "Fous de Palmiers" de Francia. Por último el año 2000 publicó su libro Palmeras con abundante información sobre 85 especies diferentes incluidas las dos autóctonas: la Jubaea chilensis y la Juania australis que habita en el archipiélago Juan Fernández y que también encuentra en peligro su supervivencia.
En reconocimiento a su labor, la Fundación para la Recuperación y Fomento de la Palma Chilena, que dirige Mauricio Moreno, le otorgará el próximo 19 de abril el galardón de "Caballero de la Palma Chilena" en su grado máximo de Gran Caballero, en una ceremonia en la Plaza de Armas, que actualmente constituye una de las más relevantes muestras de palmas chilenas de la ciudad.
Cada año, la Fundación entrega el galardón a quien mejor haya encarnado los ideales de protección, difusión y fomento de la Jubaea chilensis, especie única de nuestro país que poblaba densamente los valles centrales de la IV a la VII regiones y que actualmente se encuentra en calidad de vulnerable, anterior al peligro de extinción.
Anteriormente recibieron este galardón Therese Matthews de Edwards, en 1999 por su apoyo permanente a la protección de la Palma Chilena y el 2000 el Profesor Rossa, Iván Arenas, por su valiosa labor de difusión de esta especie, el académico de la Universidad de Chile, Luis Alberto González y la ingeniera forestal de CONAF, Gina Michea, por sus innumerables investigaciones sobre el tema.
Hijo de Catalanes, el Dr. Juan Grau es considerado el padre del ecologismo en Chile. Nació en 1917 en Santiago, aunque vivió en Barcelona hasta 1937 donde comenzó su interés por el Naturalismo. De vuelta en el país estudió Medicina en la Universidad de Chile donde fue alumno y discípulo del Dr. Juan Noé, quien lo inició en el interés por la naturaleza. Fue docente de la Universidad de Chile hasta 1965.
 | Estas son algunas de sus obras. Una vasta bibliografía precede a Juan Grau donde se destacan las aventuras de Juan, un niño que recorre Chile y nos enseña a ser ecológicos en nuestros actos y pensamientos.
(Foto: newtenberg.COM) |
Su especialización en enfermedades respiratorias, alergias y enfermedades ambientales lo relacionaron con los problemas de la naturaleza: la contaminación atmosférica, de las aguas, el tabaquismo, y así pudo unir su trabajo por la salud con su interés en el medioambiente. En 1974 fue uno de los fundadores de la ONG Instituto de Ecología de Chile, del cual hasta ahora es su Secretario General.
Ha tenido importantes cargos públicos en la defensa del medioambiente, que le permitieron propulsar la creación de diversos parques nacionales como el Santuario de la Naturaleza de Rodelillo en Caldera por las piedras de granito obicular, la Reserva Nacional de la Chinchilla en la IV región, promovió la idea de declarar el Lapislázuli como piedra nacional, y la campaña contra la caza de ballenas en el país. Ha publicado numerosos libros y documentos, entre otros: "Ecología y Ecologismo, el libro rojo del medioambiente" en 1985; la serie de educación ambiental para niños "La Ecología del Pequeño José"; "Voces Indígenas de uso común", "Chinchilla" sobre este animal y "Palmeras" el año 2000. Actualmente se encuentra preparando el segundo tomo de sus "Voces indígenas".
La palma chilena es una de las dos especies de su género originarias de nuestro país. Es la más longeva y una de las dos más australes del mundo y puede superar los mil 500 años de vida. Su crecimiento es muy lento. El primer tiempo lo destina a crear nuevas ramas y ensanchar su tallo, así, en seis años puede medir 70 centímetros y en 300 años alcanzar los 30 metros. Su tronco es liso, de un gris ceniciento, y sus ramas son de un verde brillante, que se distinguen por el vértice invertido que "miran hacia la tierra". A partir de los 60 años comienzan a producir las semillas, los coquitos, que son muy codiciados para hacer confites, al igual que la miel de palma. Este jarabe es en parte causante de su depredación pues para extraer la dulce savia era necesario destruir la planta.
En rigor la Palma Chilena o Jubaea chilensis no es un árbol, sino una hierba gigante y su tronco está formado por fibra en vez de madera. Originalmente se la encontraba en todos los valles centrales del país desde el Limarí (IV Región) al Maule (VII Región) además de algunos ejemplares aislados hasta la zona de Arauco (IX Región). Sin embargo, hoy se calcula que quedan cerca de 120 mil adultas, concentradas principalmente en los palmares de Ocoa, V Región, y Cocalán, VI Región.
 | | (Foto: newtenberg.COM) |
La Fundación para la Recuperación y el Fomento de la Palma Chilena fue creada en Santiago en 1997 y su presidente es el Sr. Mauricio Moreno. Su objetivo es promover las virtudes de esta especie, dar a conocer su fragilidad, lenta reproducción y crecimiento; extender en el país y el mundo la necesidad de conservarla y procurar su conservación por medio de la reproducción de la especie, labor que se realiza a diario en sus propios viveros. Asimismo, la fundación, sin fines de lucro, busca asegurar a las futuras generaciones la mantención de ésta.
Se han realizado numerosas actividades que aseguren su continuidad, como donaciones a hospitales, parques, áreas públicas, y proyectos de reforestación en conjunto a CONAF y CONAMA. De las donaciones emblemáticas se encuentran Isla de Pascua (404 Palmas); al Ministerio de Salud (530 unidades); a Carabineros de Chile (750 ejemplares). Este última para ser plantadas en los cuarteles y retenes desde la IV a la VII regiones, garantizando su redistribución geográfica original. Página Web www.fundacion.cl
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