El objetivo del proyecto era tratar el 50% de las aguas servidas de Santiago, las que hasta ese momento eran descargadas mayoritariamente en el Zanjón de la Aguada sin tratamiento previo.
El funcionamiento de La Farfana permitiría que las aguas servidas -compuesta por cien millones de coliformes fecales por cada litro de agua-, luego de un complejo proceso, volvieran limpias a los causes del Mapocho y que los residuos extraídos se convirtieran en abono.
Todo este proceso de depuración, implicaba recuperar unas 130 mil hectáreas de regadío en una de las zonas más fértiles del país. Ello, a su vez, permitiría que enfermedades como la hepatitis, tifus y diarrea disminuyeran considerablemente, además, de la recuperación de las áreas verdes que circundan los cauces capitalinos.
Inicialmente la tecnología para tratar las aguas servidas era de Lodos Activados Convencionales, que incluye un proceso de tratamiento para el agua y uno para los sólidos. El plan de manejo involucraba el secado solar de los lodos ya digeridos y centrifugados, en la cancha ubicada al interior de la planta y su posterior disposición transitoria -por un período no mayor a 5 años- en un mono relleno ubicado también al interior de la planta. Sin embargo, en octubre de 2003, a poco andar, la planta presentó graves problemas de olores que afectó a la población circundante, situación que incluso generó la molestia del gobierno del Presidente Lagos.
Ver Estudio de Impacto Ambiental de La Farfana en:
http://www.e-seia.cl/seia-web/ficha/fichaPrincipal.php?id_expediente=3382
Posteriormente, en marzo del año 2005, y a objeto de dar una solución al problema suscitado por emanación de olores y tratamiento de lodos, Aguas Andinas ingresó a Conama para su evaluación el proyecto "Plan de Manejo de Lodos de la PTAS La Farfana", iniciativa que fue aprobada por RCA Nº 130 del 23 de febrero de 2006.
La propuesta aprobada consiste en la disposición autorizada de los lodos digeridos y centrifugados generados por la PTAS La Farfana en el Relleno Sanitario Loma Los Colorados de propiedad de KDM S.A., ubicado en Til-Til, por un espacio de cinco años como máximo, tiempo en el cual el titular deberá presentar una solución definitiva al problema.
|